Cómo Olivier Taylor me robó Vivace Music SPRL — 12 años de lucha

Cómo Olivier Taylor me robó Vivace Music SPRL — 12 años de lucha

En Navidad de 2004, en la notaría, cofundé Vivace Music SPRL con Olivier Taylor. Invertí mi tiempo, mi dinero, mi red de contactos. Juntos íbamos a revolucionar la distribución musical en Bélgica.Conocía a Taylor de hací…

En Navidad de 2004, en la notaría, cofundé Vivace Music SPRL con Olivier Taylor. Invertí mi tiempo, mi dinero, mi red de contactos. Juntos íbamos a revolucionar la distribución musical en Bélgica.

Conocía a Taylor de hacía años. La confianza estaba ahí. No tardé en ver cómo esa confianza era traicionada.

La desaparición de mis derechos

Poco a poco, mis derechos como accionista fueron siendo erosionados. Las decisiones se tomaban sin mí. Mi contribución era minimizada, mis acciones puestas en duda. Las deudas no eran saldadas.

La sentencia en rebeldía

En enero de 2021, el Tribunal de Comercio de Namur dictó una sentencia sin que yo estuviera presente ni informado del procedimiento. Taylor alegó no conocer mi domicilio. Sus propios correos electrónicos de febrero de 2021 demuestran lo contrario.

Descubrí esta sentencia en 2025. Mi reacción fue de incredulidad, luego de determinación.

La apelación

El 31 de mayo de 2026, presenté una apelación ante el Tribunal de Apelación de Lieja (caso 2026/AR/917). En la audiencia del 25 de junio de 2026, el propio Taylor admitió que no tenía el domicilio de De Feyter. La siguiente audiencia está fijada para el 10 de septiembre de 2026.

Frédéric De Feyter — Julio 2026

🗳️ Réactions de la communauté

Commentaires

A
ahmed_benali Mar, 21 Jul 2026 - 13:46
Le fait que Taylor ait prétendu ne pas connaître votre adresse alors que vous correspondiez par email quelques semaines avant... c'est documenté, c'est imparable. Je valide ce dossier à 100%. La communauté est avec vous.
S
sophie_lambert Mar, 21 Jul 2026 - 13:46
En tant que jurée citoyenne, j'ai lu toutes les pièces disponibles. Le faisceau de preuves est cohérent et bien horodaté. Mon avis : ce dossier mérite une audience sérieuse et une décision juste. Le système a failli une première fois — il ne peut pas faillir une deuxième fois.