La justicia necesita testigos
Sin dinero. Sin candidatura. La única cualidad requerida: estar presente y ser honesto.
Un expediente sin lector es una queja en un cajón.
Los tribunales están desbordados. Los procedimientos duran años. La plataforma no reemplaza a la justicia: la prepara, organizando los hechos y sometiéndolos a miradas atentas antes de que un abogado o un juez los retome.
Cuatro rangos. Cero suscripción.
Los roles se ganan por lo que haces, nunca por lo que pagas.
Ciudadano
Creas una cuenta y confirmas tu número de teléfono. Puedes leer expedientes anonimizados, dejar comentarios factuales y votar sobre los hechos. Todos empiezan aquí.
Jurado
Has votado con regularidad y tu presencia ha sido verificada. Eres sorteado para deliberar sobre expedientes prioritarios. Tu voto pesa más.
Centinela
No postulaste: los Guardianes te propusieron. Revisas los expedientes antes de que lleguen al jurado: incoherencias, ángulos faltantes, piezas frágiles. Tu nombre no aparece en ningún expediente que trates.
Guardián
Moderas la comunidad y propones los ascensos a Centinela. Son pocos, y es deliberado.
Recompensas reales, sin monetizar los votos
- Los puntos de actividad se acumulan con cada voto y cada revisión.
- Prioridad en el sorteo para los expedientes de mayor repercusión.
- Acceso a la tienda solidaria: vales indexados a las donaciones del mes, no a tu rango.
- Para Jurados y superiores: una insignia visible en tu perfil público, sin tu nombre real si así lo prefieres.
Los puntos nunca compran influencia sobre los votos. Ningún rango te da más peso en una decisión de publicación: ese peso viene de tu historial de votos, no de tu antigüedad.
Después de votar, muchas personas quieren hacer algo más.
Es normal. Un botón de donación aparece después de cada voto: puntual, sin compromiso, sin suscripción por defecto. Eliges el importe, o pasas.
Conviértete en jurado ciudadano
Gratis, para siempre. Los roles se ganan por lo que haces, no por lo que pagas.